La gastronomía roteña está íntimamente ligada al
campo y al mar. De sus huertas se obtienen productos tan famosos como
fueron antaño sus tomates, sus pimientos, y sus calabazas, cultivadas
por el mayeto roteño a base de esfuerzo y sacrificio.
El tomate se convierte en auténtico protagonista en numerosos platos típicos, como: “las piriñacas”, que es una ensalada a base de pimientos, tomates y cebollas, todo picado y condimentado con sal, aceite y vinagre; “El arranque” se elabora con tomates, ajos, cebolla, migas de pan, aceite y sal, todo majado y acompañado con pimientos crudos de la huerta.
Otro de nuestros platos típicos es la “berza roteña”, potaje de habichuelas blancas, acelgas, apios, cebollas y ajos acompañados de la “pringá”
(carne, tocino y morcilla). Pero es la cocina marinera la que le ha
dado merecida fama a nuestra gastronomía: erizos acompañados de una
telera de pan y un vino fino, “burgaíllos”
cocidos con agua y sal, ortiguillas fritas o verdigones abiertos al
vapor. Mención especial requiere su mundialmente conocida “urta a la roteña”,
plato en que el mar y la huerta se unen para conseguir con sus tomates,
cebollas, pimientos verdes, ajo, y cómo no, con la urta, el sabor
característico de la esencia gastronómica roteña.
Entre sus vinos, ocupa un lugar de honor “la tintilla”, vino espeso, afrutado y dulce que sacia el paladar de los más exigentes.
La urta
La urta, al igual que la
tintilla, cuya fama traspasó nuestras fronteras nacionales, ha
adquirido gran renombre al constituir dos exquisitos platos: la sopa de
urta y la urta a la roteña. Dichos platos son imitados en las minutas
de los mejores restaurantes de España. 
La urta está clasificada dentro
de los peces magros, debido a su escasa cantidad de grasas. Tiene forma
rechoncha y color rosado en su lomo y cabeza. Su boca, de recios y
gruesos labios, está provista de tres filas de muelas cónicas,
especialmente adaptadas para romper los caparazones de los crustáceos,
base principal de su alimentación y a la que debe el característico
sabor a marisco de su carne.
La urta no es un pez sedentario, sino que pasa por nuestras costas en
los meses de julio y agosto, pescándose cuando el agua está muy clara.
La captura no es fácil: es preciso echar primero, en las piedras en que
se encuentra, gran cantidad de cangrejos para “hallar la pesquera”. Los
peces acuden para comer los crustáceos y así se acostumbran al lugar.
Se pesca al palillo con el cordel
grueso y dos anzuelos del 4, porque algunos ejemplares pueden pesar
hasta 12 kg. La pesca al palillo consiste en un cordel en cuyo extremo
tiene un palillo de unos 25 cm del cual pende un peso en una punta y en
la otra un anzuelo. Se usa siempre embarcado.
La tintilla
La tintilla es el vino extraído de la uva tinta,
y constituye una exclusiva especialidad de Rota. No se da en ninguna
parte de España, pese a que existen grandes extensiones de tierra
dedicadas al cultivo de la vid en sus diversas variedades.
La
uva tinta fue la primera que se plantó en Rota, es resistente y
requiere tierras sueltas y arenosas. El fruto es más bien pequeño y
algo alargado, distinto de las uvas tintas de otros lugares, que son
redondas y gruesas.
Para
la obtención del vino hay que exponer las uvas a los rayos solares,
colocándose los frutos sobre esteras de esparto, tendidas en el suelo.
Estos sitios en donde se orean las uvas antes de exprimirlas, se llaman
almijares o secadores.
De aquí se llevan a las zarandas,
separándose los granes de los raspajos, y aquéllos se echan en
las botas, mezclándose el fruto con mosto cocido y espeso que se conoce
con el nombre de arrope y que se convierte en una pasta consistente
después de ser sometida dicha mezcla al trabajo de los pisadores. El
arrope es como el alcohol de la tintilla.
La pasta obtenida se
coloca en un capacho y presionando sobre ella, pasa el líquido a las
pozas de las prensas a que es sometida la masa, la cantidad de alcohol
que precise para que no se produzca la fermentación.
Esta
especialidad roteña era muy solicitada, exportándose principalmente a
Inglaterra y vendiéndose también a los vinateros jerezanos para
encabezar los vinos. También se expenden en todos los bares y tabernas
típicas de nuestra localidad.